Historia del hotel

 

A mediados del siglo XIX, Buenos Aires, aún La Gran aldea, era recorrida –polvareda mediante- por carretones, cascos cansados, vendedores ambulantes gauchos, compadritos, cajetillas y hombres de la política. A fin de siglo Buenos Aires fijó en Europa la vista y comenzó la creación de una nueva imagen para la ciudad. El primer intendente de la ciudad, Don Torcuato de Alvear gestó la idea, el trazado de la actual Avenida de Mayo. Este hecho, facilitaría el tráfico, higiene y embellecería la capital. Luego de grandes debates, en 1883 se firma el proyecto de ley para la creación de la Avenida, cuyo trazado sería modelo del parisino. Algunas construcciones tenían solidez de centurias. La mayoría de los propietarios de “las 13 condenadas” manzanas que iban a expropiarse, pertenecían al patriciado de porteños. Las medidas se fijaban en 30 mts. acorde al modelo de la Avenida de la Opera, 6,50 mts. para las veredas y 17 mts. Para la calzada. Se previó colocar mingitorios siguiendo el sistema de Londres. Se decidió el uso de alumbrado a gas y eléctrico, el primero con grandes lámparas sobre columnas de bronce, tal cual el modelo parisino. Por expresa decisión de los propietarios de los inmuebles, la Avenida nunca fue recorrida por los tranvías. Los edificios que fueron levantándose debian obedecer a las normas establecidas, tenían una altura prefijada, no obstante la diversidad de arquitectos que proyectaron sus obras, culminaron con una multiplicidad de estilos. Enmarcan su recorrido, teatros, cafés, confiterías, librerías, hoteles, destacándose el HOTEL ALCAZAR de Avenida de Mayo 935, cuya construcción data de 1885, llevada a cabo por el prestigioso arquitecto Cerioli, con fachada y aberturas de la época, conservándose su escalera inicial y exquisito diseño colonial. Sus balcones hacia la Avenida son mudos testigos de los tradicionales “corsos”. Los tres patios-jardines alegran la tranquilidad del lugar. La Avenida fue inaugurada el 9 de Julio, de 1894. Lograr la definición de Avenida de Mayo, es un poco lograr la expresión de Buenos Aires en su relación intrínseca con España. Tiene algo de rambla catalana, de la calle de Alcalá, y de la Gran Vía, mezclándose por eso la sensación que sienten los catalanes en Madrid y los madrileños en Barcelona…